El hartazgo por el crecimiento descontrolado del comercio ambulante y las violaciones al uso de suelo llevó a vecinos de las alcaldías Benito Juárez y Coyoacán a tomar las calles. Durante el día, bloquearon avenidas clave en las colonias Nápoles y Del Carmen, exigiendo que las autoridades actúen ante el caos e inseguridad que han generado los negocios irregulares.
La primera manifestación ocurrió por la mañana en la colonia Nápoles, donde residentes cerraron el cruce de Dakota y Nueva York para evitar la instalación de un nuevo tianguis en Viaducto Miguel Alemán e Insurgentes. Argumentaron que ya existen tres mercados en la zona, lo que ha provocado problemas de movilidad e inseguridad. Además, señalaron que el nuevo mercado se enfocaría únicamente en la venta de alimentos, lo que representa un riesgo sanitario y de protección civil para comerciantes y vecinos.
Horas más tarde, en la colonia Del Carmen, en Coyoacán, otro grupo de ciudadanos bloqueó Circuito Interior Río Churubusco y avenida México-Coyoacán, exigiendo el cierre de negocios y corredores comerciales que operan sin respetar las normas de desarrollo urbano. Los vecinos denunciaron que llevan años enviando escritos, levantando denuncias y solicitando audiencias con la alcaldía y el Gobierno de la CDMX sin obtener respuestas.
La protesta en Coyoacán fue más contundente. Cientos de automovilistas quedaron varados cuando decenas de vecinos tomaron las laterales de Río Churubusco y avenidas principales. En su pliego petitorio, exigieron el cierre de bares y cafeterías como La Crusan, Tierra Garan T, Júpiter y La Bipolar, argumentando que violan el uso de suelo, ya que la zona es habitacional y no cuentan con los permisos adecuados.
Los manifestantes advirtieron que si en dos semanas no hay una solución, intensificarán las protestas con bloqueos en puntos clave de Coyoacán, una de las zonas más visitadas de la capital. Según ellos, la proliferación de negocios irregulares ha disparado el ambulantaje, la presencia de franeleros y los robos, especialmente de autopartes.
Las autoridades locales aún no han emitido una respuesta oficial, pero los vecinos ya han dejado claro que no se quedarán de brazos cruzados.