Con la mira puesta en las elecciones de 2027, Morena comenzó a reordenar su estrategia interna. El movimiento no es menor: Citlalli Hernández asumirá la presidencia de la Comisión Nacional de Elecciones, una posición clave para definir candidaturas y alianzas.
El anuncio fue hecho por la dirigente nacional, Luisa María Alcalde, quien destacó la experiencia de Hernández en procesos electorales anteriores, particularmente en la construcción de acuerdos con partidos aliados como el PT y el Partido Verde. Su llegada no es improvisada, sino parte de una lógica de continuidad dentro del proyecto político.
Para ocupar este nuevo encargo, Hernández dejó su cargo como titular de la Secretaría de las Mujeres, una decisión que, según explicó, responde a la prioridad de fortalecer el rumbo electoral del partido. El mensaje que acompañó su salida fue claro: en Morena, los puestos son temporales y están subordinados a la misión del movimiento.
Desde su nueva posición, adelantó que uno de sus principales objetivos será consolidar la coalición con fuerzas aliadas, al considerar que la unidad es indispensable para mantener el proyecto político en el poder. También expresó confianza en que el partido no solo conservará sus espacios actuales, sino que ampliará su presencia en los próximos comicios.
El relevo también tiene una carga simbólica. Hernández fue la primera titular de la Secretaría de las Mujeres y aseguró que la institución continuará operando con la misma línea de trabajo, enfocada en atender la violencia de género y fortalecer políticas públicas en favor de este sector.