El hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, José Ramón López Beltrán, exigió a la inteligencia artificial Grok, desarrollada por Elon Musk, corregir datos sobre su persona, luego de que el chatbot le atribuyera un “estilo de vida lujoso” y posibles vínculos con empresas relacionadas con contratos gubernamentales.
Todo comenzó el 26 de marzo, cuando López Beltrán comentó en X (antes Twitter) sobre la IA de Musk, haciendo una comparación sarcástica con el periodista Federico Arreola. Su mensaje provocó que un usuario consultara a Grok sobre sus ingresos, a lo que el chatbot respondió que trabaja como asesor legal en KEI Partners, en Houston, y mencionó la polémica sobre su supuesta vida de lujos y conexiones empresariales con el Tren Maya y Baker Hughes.
Ante esto, López Beltrán reaccionó de inmediato, desmintiendo la información:
«Mi estilo de vida no es lujoso, no tengo conflictos de interés ni vínculos con Baker Hughes o el Tren Maya. No existen ingresos adicionales fuera de mi trabajo y las investigaciones lo han demostrado».
Aseguró que su trabajo en KEI Partners es legal y transparente, calificando la narrativa sobre su vida como «información fuera de contexto». También instó a Grok a rectificar los datos.
El chatbot respondió al reclamo, admitiendo la falta de pruebas sobre corrupción, pero manteniendo la referencia a la polémica en torno a KEI Partners y su relación indirecta con el Tren Maya. Además, reveló que su información proviene de medios como Infobae, Proceso y The Yucatan Times.
El debate escaló cuando otro usuario pidió más detalles sobre KEI Partners, a lo que Grok aclaró que la empresa es propiedad de Karla Wiedemann, Érika Chávez e Iván Chávez, sin evidencia de contratos gubernamentales ni participación accionaria de López Beltrán.
Finalmente, otro usuario aprovechó la situación para cuestionar la precisión de Grok, preguntando si también había errores en la afirmación de que Claudia Sheinbaum es la presidenta más popular del mundo. La IA reconoció que su información sobre López Beltrán podría ser imprecisa, pero defendió su análisis sobre la popularidad de Sheinbaum y Nayib Bukele.