La frontera entre México y Estados Unidos volvió al centro del discurso político. Ronald Johnson, embajador de Washington en nuestro país, afirmó que este límite compartido es una prioridad absoluta para el presidente Donald Trump. Y no se trata solo de migración: el combate al tráfico de fentanilo y de armas es el verdadero eje.
A través de un mensaje publicado en sus redes, Johnson subrayó que una frontera segura y eficiente es clave para frenar el paso del fentanilo al norte y de armamento ilegal hacia el sur. “La coordinación entre ambos países es esencial para alcanzar esta meta común de seguridad”, puntualizó.
Estas declaraciones llegan después de que la Casa Blanca destacara la “relación fortalecida” entre Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, en un contexto de reducción significativa en las incautaciones de fentanilo. Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, las confiscaciones mensuales cayeron de 771 kilos en 2024 a 338 kilos en lo que va de este año.
En su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum celebró una caída del 27% en las muertes por sobredosis de fentanilo en Estados Unidos. “Es una noticia positiva, porque cada vida cuenta. Estas muertes, en particular, son trágicas y dolorosas por la descomposición progresiva que causa esta droga”, señaló.
Sheinbaum reconoció que el descenso puede deberse a varios factores: una mayor contención del tráfico desde México, un incremento en las incautaciones dentro del propio EE. UU., y el uso extendido de medicamentos que revierten los efectos de la sobredosis.