El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió este miércoles una disputa clave: los servidores públicos, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, sí podrán promover la participación ciudadana en la inédita elección judicial del 1 de junio, siempre y cuando no rompan las reglas de equidad y neutralidad constitucionales.
La decisión, dividida por una votación de tres contra dos, anuló el intento del INE por quedarse como único portavoz del proceso. El bloque mayoritario —conformado por los magistrados Felipe de la Mata, Felipe Fuentes y la presidenta del TEPJF, Mónica Soto— respaldó el derecho de las instituciones a informar y alentar el voto. Soto incluso ironizó sobre la idea de convertir este proceso electoral en “un secreto”.
“¿Les cuento un secreto? Habrá elecciones el 1 de junio, pero no se lo digan a nadie”, soltó en tono sarcástico la magistrada, criticando la postura de sus colegas Reyes Rodríguez y Janine Otálora, quienes abogaban por mantener el control exclusivo del INE en la promoción del voto.
Para el magistrado Fuentes, impedir que servidores públicos participen en esta promoción “vacía de contenido” la democracia. Subrayó que difundir información no es hacer campaña, y que una ciudadanía informada es clave para un proceso legítimo.
Por su parte, Otálora y Rodríguez advirtieron que permitir esta participación abre la puerta al uso indebido de recursos públicos, lo cual podría comprometer la legalidad del proceso. Argumentaron que la Constitución exige neutralidad y que esa función debe recaer únicamente en el árbitro electoral.
Mientras tanto, De la Mata habló de un “tabú heredado del siglo XX” que impide hablar abiertamente sobre elecciones judiciales. “Ese temor no debe regir una elección tan distinta como esta”, concluyó.