El recién nombrado director de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terrence Cole, aún no se acomoda en su oficina y ya tiene un mensaje claro desde México: habrá colaboración, pero sin sometimiento. La presidenta Claudia Sheinbaum fue enfática al advertir que su gobierno trabajará en conjunto con Estados Unidos en materia de seguridad, pero sin permitir intromisiones en la soberanía nacional.
“Nunca permitiremos injerencias ni violaciones a nuestra soberanía”, declaró Sheinbaum en su conferencia matutina del miércoles 12 de febrero. Destacó que la relación con la DEA y otras agencias estadounidenses será de coordinación y comunicación, pero con reglas claras.
Las declaraciones de la mandataria mexicana llegan después de que Cole, un veterano con 28 años de experiencia en seguridad, publicara en su perfil de LinkedIn un mensaje contundente sobre el papel de la DEA frente a los cárteles mexicanos. “Debemos asegurar la frontera y hacer que el gobierno mexicano y los cárteles rindan cuentas”, escribió.
El nombramiento de Terrence Cole, designado por el presidente Donald Trump, ha generado reacciones encontradas. Con 22 años dentro de la DEA, ha liderado operaciones en estados clave como Oklahoma, Nueva York, Texas y Washington DC, además de misiones internacionales en Afganistán, Colombia y México. En su historial también figura su paso como director regional interino para México, Canadá y América Central, antes de retirarse en 2020.
La relación entre México y la DEA ha sido un tema espinoso en los últimos años. Durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno mexicano impuso restricciones a la agencia antidrogas tras múltiples tensiones por su presencia y operativos en territorio nacional. Ahora, con Sheinbaum al frente, la postura sigue firme: cooperación, pero sin sometimiento.
Además de su experiencia en el combate al narcotráfico, Cole es un fuerte opositor de la legalización de la marihuana y de cualquier medida que facilite el consumo de drogas en Estados Unidos.