En medio de tensiones comerciales entre México, Canadá y Estados Unidos, los senadores mexicanos decidieron hacer un discreto ajuste a su salario, acercándose al sueldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El Diario Oficial de la Federación (DOF) reveló el 28 de febrero la actualización de las remuneraciones para los legisladores de la Cámara Alta. Con esta modificación, los senadores ahora reciben una dieta mensual de 131 mil 700 pesos, apenas 2 mil 590 pesos menos que el salario presidencial de 134 mil 290 pesos.
Aunque el incremento salarial ocurre cada año, el documento oficial no detalla los motivos específicos del ajuste. Sin embargo, se justifica bajo las disposiciones de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, así como en el Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación.
El manual de remuneraciones establece que el pago a los servidores públicos del Senado debe ser adecuado, irrenunciable y proporcional a sus responsabilidades. También subraya que debe garantizar igualdad laboral y estar determinado para cada ejercicio fiscal.
Este incremento se suma a un patrón de aumentos anuales. En 2024, el salario de los senadores ya había subido a 126 mil 800 pesos, lo que representó un incremento del 5% respecto a los 119 mil 700 pesos de 2023.
Pero el sueldo no es lo único que disfrutan. Además del pago mensual, los senadores cuentan con beneficios adicionales, entre ellos: ayuda para despensa, apoyo para transporte, prima vacacional de 15 días de salario, aguinaldo equivalente a 40 días de sueldo, pagos por defunción y periodos de vacaciones.
Mientras en la arena política se discuten aranceles y tensiones comerciales, los legisladores aseguran que su bolsillo no sufra ninguna crisis.