La administración de Donald Trump ha intensificado su enfoque hacia la inmigración irregular con una nueva estrategia que busca incrementar significativamente los arrestos diarios en diversas ciudades de Estados Unidos. Según un reporte exclusivo de NBC News, el plan, denominado «todos manos a la obra», ya ha mostrado su impacto con operativos masivos que han resultado en cientos de detenciones.
El pasado domingo, Chicago fue escenario del primer operativo bajo este esquema, mientras que el martes se realizó una redada en Nueva York, específicamente en el Bronx. Esta última fue liderada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien personalmente supervisó la detención de un hombre acusado de secuestro, asalto y robo. En su cuenta de X, Noem no dejó lugar a interpretaciones al afirmar: “Seguiremos eliminando de nuestras calles a este tipo de basura”.
Una maquinaria federal en acción
El plan, que involucra a múltiples agencias como ICE, CBP, DEA, ATF y el Servicio de Alguaciles, refleja la prioridad que el gobierno de Trump ha otorgado a las redadas migratorias. El objetivo es claro: cumplir con una cuota diaria de entre 1,200 y 1,500 arrestos, según reportes de reuniones internas del ICE.
El impacto ya es palpable. El lunes se estableció un récord con 1,179 detenciones en un solo día, mientras que el total acumulado hasta el martes alcanzó los 969 arrestos y 869 órdenes de detención adicionales.
¿Quiénes son los detenidos?
Aunque el discurso oficial justifica estas acciones como una medida para capturar inmigrantes con antecedentes penales, los datos revelan una realidad más compleja. Solo el 52% de los detenidos el domingo fueron clasificados como “arrestos criminales”, mientras que el resto eran personas sin historial delictivo, cuyo único delito fue cruzar la frontera de manera irregular.
Un cambio de ritmo en la política migratoria
El encargado de dirigir esta ofensiva, conocido como el «zar de la frontera», Tom Homan, ha dejado claro que el objetivo es acelerar las detenciones a través de operativos diarios en distintas ciudades. Según ICE, el promedio de arrestos osciló entre 400 y 593 personas al inicio de la semana, pero la cifra se disparó a más de 950 el domingo, marcando un nuevo máximo en la gestión de Trump.
Reacciones y polémica
Las imágenes de los operativos, compartidas por la propia Noem en redes sociales, han provocado tanto apoyo como críticas. Mientras algunos respaldan las medidas bajo el argumento de reforzar la seguridad, otros cuestionan el uso de recursos para perseguir a inmigrantes sin antecedentes penales, quienes representan una gran parte de los arrestados.