En medio del ruido político que anticipa los próximos procesos electorales, Morena en la Ciudad de México busca enviar un mensaje claro: el partido se mantiene cohesionado y enfocado en fortalecer su presencia en territorio.
La secretaria general del Comité Ejecutivo Estatal, Alicia Barrientos, aseguró que existe una “unidad sólida” al interior del movimiento, desestimando versiones que apuntan a divisiones internas. Según explicó, las diferencias propias de un partido democrático no representan fracturas, sino parte natural de su dinámica.
El posicionamiento no llega solo. En paralelo, Morena prepara el lanzamiento de un plan de trabajo que tiene como eje reforzar su estructura territorial, con la participación activa de militantes y figuras políticas en las distintas alcaldías.
La estrategia ya está en marcha. La dirigencia nacional, encabezada por Luisa María Alcalde, ha recorrido varias demarcaciones con jornadas de afiliación que buscan consolidar la base del partido. El despliegue incluye visitas casa por casa, con el objetivo de mantener cercanía directa con la ciudadanía.
Además, el partido ha avanzado en la instalación de consejos municipales en diversas zonas de la capital, ampliando su estructura organizativa y fortaleciendo la operación política desde lo local. La meta es cubrir la totalidad del territorio con presencia activa en colonias, barrios y pueblos.
Desde Morena, este proceso se presenta como una etapa de consolidación interna, donde el contacto con la militancia y la ciudadanía se convierte en el principal activo político.