A menos de un mes del arranque del Mundial 2026, el Instituto Nacional Electoral ya comenzó a ajustar su operación en la Ciudad de México ante el impacto que se espera por la llegada masiva de turistas y el aumento en la movilidad urbana. De manera interna, la Secretaría Ejecutiva del organismo notificó a distintas áreas que el personal trabajará a distancia durante 42 días consecutivos, mientras varias oficinas permanecerán cerradas de forma presencial.
La medida, que hasta ahora no ha sido anunciada públicamente por el Instituto, quedó asentada en un oficio enviado por la secretaria ejecutiva Claudia Arlett Espino a direcciones ejecutivas, unidades técnicas y órganos locales del INE en la capital.
El documento explica que la decisión responde al contexto que generará la Copa Mundial de la FIFA 2026, especialmente por la expectativa de más de un millón de visitantes en la Ciudad de México. El organismo electoral argumenta que el incremento del tránsito vehicular, la saturación de vialidades y el aumento de emisiones contaminantes obligaron a tomar medidas preventivas.
Pero hay otro factor clave: el gobierno capitalino solicitó el uso de estacionamientos pertenecientes a inmuebles del INE como parte de la estrategia de movilidad para el Mundial. Ante ello, se determinó cerrar temporalmente edificios ubicados en la zona sur de la ciudad y trasladar las labores administrativas al esquema remoto.
De acuerdo con el oficio, el home office comenzará desde el 1 de junio, incluso antes del partido inaugural del torneo, y se mantendrá hasta el 12 de julio. Las actividades presenciales se reanudarían el día 13.
Aunque la decisión generó dudas sobre el posible control de instalaciones por parte del gobierno capitalino, funcionarios del INE aclararon que el préstamo de espacios será únicamente para apoyar el flujo vehicular y no implica entregar el control de los edificios. La seguridad y operación de los inmuebles continuará bajo responsabilidad del propio instituto.
Respecto a los Módulos de Atención Ciudadana, donde se realizan trámites relacionados con la credencial para votar, el documento señala que será la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores la que determine cómo operarán durante ese periodo.
La decisión deja ver hasta qué punto el Mundial 2026 ya comenzó a modificar la dinámica cotidiana de la capital. Porque más allá de la fiesta futbolera y el impacto turístico, el torneo también obligará a instituciones públicas, empresas y ciudadanos a replantear cómo se moverá y funcionará una ciudad que, incluso en días normales, ya vive al límite en movilidad y saturación urbana.