En la Ciudad de México, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina ha impulsado el Sistema Público de Cuidados como una estrategia para garantizar los derechos tanto de las personas cuidadoras como de quienes requieren cuidados.
A través de diversas acciones, este modelo busca redistribuir de manera más justa las tareas de cuidado, reconocer el trabajo —históricamente invisibilizado— de quienes cuidan y ofrecer servicios que dignifiquen la vida de miles de mujeres y sus familias.
Desde el ICAT Ciudad de México nos hemos sumado a estos esfuerzos de la mano de nuestra cabeza de sector, la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, encabezada por la maestra Inés González, y a finales de2025 firmamos un convenio de colaboración con Expertise France.
Esta agencia pública del gobierno francés, que opera con recursos de la Unión Europea para desarrollar proyectos de cooperación técnica internacional, apostó por la capacitación y certificación a más de 200 mujeres capitalinas en atención, cuidado y desarrollo integral de niñas y niños.
Se trata de mujeres que trabajan en estancias infantiles y que hoy buscan mejorar la calidad de sus servicios a través de la actualización y profesionalización de sus conocimientos.
Para el ICAT Ciudad de México, fortalecer este tipo de vínculos internacionales significa abrir nuevas oportunidades de formación gratuita para quienes sostienen una labor esencial para nuestra sociedad. También significa reconocer formalmente los conocimientos y habilidades que muchas mujeres han desarrollado durante años de experiencia.
Porque cuidar a niñas y niños no es una tarea menor. Es una enorme responsabilidad. En sus manos está la seguridad, el bienestar y el desarrollo de la primera infancia, una etapa decisiva en la vida de cualquier persona.
Capacitarse no solo les brinda herramientas técnicas; también les da mayor certeza, respaldo institucional y mejores oportunidades laborales.
Como servidores públicos tenemos la responsabilidad de garantizar los derechos, la educación y el bienestar de la niñez. Estoy convencida de que una infancia cuidada, protegida y feliz forma adultos responsables y sociedades más justas.
Finalmente, debemos comprender que el tema de cuidados no puede seguir considerándose una responsabilidad exclusiva de las mujeres ni una tarea aislada, se trata de una responsabilidad compartida que debe involucrar al Estado, al sector privado, a las familias, a las comunidades y a la sociedad en su conjunto.