El presidente del Senado de la República, Gerardo Fernández Noroña, minimizó los reportes sobre la existencia de presuntos campos de exterminio en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, al calificar las denuncias como parte de un “campañón” que, según él, ya “se cayó”.
A través de una transmisión en redes sociales, el senador morenista aseguró que la versión sobre estos sitios de exterminio carece de sustento, a pesar de los hallazgos de cientos de zapatos y restos humanos en la zona. “De todos modos, ahora están diciendo que hay otros lugares de exterminio, que los zapatos… quedó claro: no es un campo de exterminio”, sostuvo.
En su mensaje, Fernández Noroña reconoció la crisis de desapariciones en el país y afirmó que cualquier persona desaparecida representa “una herida abierta”. Sin embargo, reiteró su postura de que la difusión del caso forma parte de una estrategia de la oposición para desacreditar al gobierno federal.
El legislador insistió en que “la derecha” ha utilizado el tema para golpear políticamente a la administración de la 4T. “Pueden seguir buscando y buscando, pero ya se permitió el acceso y quedó claro que no es lo que dicen”, afirmó.
Las declaraciones del senador han generado controversia desde el pasado 16 de marzo, cuando en otra videocharla cuestionó la procedencia de los zapatos encontrados en el rancho Izaguirre. “¿Quién dice que esos zapatos son de desaparecidos y que lo que se viene contando es cierto?”, preguntó en aquella ocasión.
Días después, Fernández Noroña arremetió contra los medios de comunicación y sus críticos, acusándolos de “carroñeros” por lo que calificó como un ataque en su contra. También señaló que los gobiernos anteriores a la 4T tenían vínculos con el crimen organizado y que la narrativa sobre los campos de exterminio en Jalisco era parte de una estrategia mediática en su contra.
Las declaraciones del senador han generado reacciones encontradas, pues mientras algunos de sus seguidores respaldan su postura, colectivos de búsqueda y activistas han rechazado sus afirmaciones, exigiendo sensibilidad ante la crisis de desaparecidos en el país.