El presidente Donald Trump ha dejado claro que su interés por Groenlandia no es un simple capricho, sino una prioridad estratégica para su gobierno. Así lo confirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, quien aseguró que la intención de adquirir el territorio autónomo de Dinamarca responde a intereses nacionales de seguridad y geopolítica.
Durante una entrevista en The Megyn Kelly Show, Rubio afirmó que el mandatario estadounidense no descarta medidas económicas o incluso militares para concretar la compra de la isla. “No es solo una cuestión de tierras, sino de asegurar nuestra presencia en el Ártico”, enfatizó.
Por su parte, el primer ministro de Groenlandia, Mute Egede, ha reiterado que la isla no está en venta y que cualquier decisión sobre su futuro depende exclusivamente de sus habitantes. Su postura se alinea con la de Dinamarca, que ha respondido al interés de Trump reforzando su seguridad en la región.
El miércoles, el gobierno danés anunció un cambio en su estrategia militar, priorizando la adquisición de patrulleras diseñadas para operar en el Ártico y el Atlántico Norte. Este ajuste responde al “cambio significativo en la seguridad global”, según explicó el ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen.
Además, Dinamarca liberará 2.000 millones de dólares para fortalecer su presencia en la zona, con la compra de tres nuevos buques, drones de largo alcance y mejoras en su sistema satelital. Estas medidas buscan consolidar su control sobre Groenlandia en un momento en que la región cobra cada vez más relevancia estratégica.
Ante la pregunta de si Estados Unidos será dueño de Groenlandia en los próximos cuatro años, Rubio dejó entrever que la administración de Trump seguirá presionando. “Nuestros intereses en el Ártico estarán más seguros, eso es lo que importa”, sentenció.