Un grupo de 35 congresistas estadounidenses instó al presidente Donald Trump a vigilar de cerca el desarrollo del Tren Maya, expresando su preocupación por una posible participación de empresas chinas en el megaproyecto.
En una carta enviada el pasado viernes, los legisladores también exigieron resolver el conflicto con la compañía Vulcan Materials, cuya cantera en la Península de Yucatán fue expropiada y declarada zona natural protegida en 2024. «México debe comprometerse en negociaciones de buena fe para rendir cuentas por sus acciones ilegales», subrayaron.
El caso de Vulcan se remonta a mayo de 2022, cuando el gobierno de Andrés Manuel López Obrador cerró sus operaciones y el ejército tomó el control de sus instalaciones. Desde entonces, argumentan los congresistas, Estados Unidos ha sufrido una afectación en el suministro de materiales de construcción, perjudicando proyectos clave y empleos en el país.
Más allá de este conflicto, el interés de los legisladores se centra en el Tren Maya y la posibilidad de que capital chino participe en su construcción o financiamiento. Advirtieron que la ubicación estratégica de la Península de Yucatán, a menos de 650 kilómetros de Florida, es de relevancia para la seguridad económica y nacional de Estados Unidos.
Por ello, solicitaron a Trump que investigue a fondo a los verdaderos desarrolladores del proyecto y garantice que la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China no tenga presencia en la región. Entre los firmantes del documento se encuentran los congresistas August Pfluger, Mike Collins y Barry Moore, quienes destacaron la importancia de «hacer que México rinda cuentas» y proteger los intereses de las empresas estadounidenses.