El desplome de una estructura metálica durante el festival Axe Ceremonia 2025 en el Parque Bicentenario ha generado una ola de versiones encontradas, dejando tras de sí no sólo dos muertes trágicas, sino también una disputa institucional sobre responsabilidades y fallas en la supervisión.
La Fiscalía de la CDMX ya abrió una carpeta de investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar quién falló. Según la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), la tragedia pudo haberse evitado. En un comunicado, señalaron que la causa fue una supervisión deficiente tanto por parte de los organizadores como de la alcaldía Miguel Hidalgo.
Sin embargo, el alcalde Mauricio Tabe no tardó en rechazar esta versión. Afirmó que el día previo al festival se realizó una inspección conjunta con personal de su alcaldía y del gobierno capitalino, sin que existiera registro de la grúa que, un día después, movería la estructura que terminó aplastando a los fotógrafos Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas.
El conflicto no acaba ahí. También hay versiones opuestas sobre el lugar del fallecimiento de las víctimas. Mientras que la SGIRPC asegura que murieron en el hospital tras ser atendidos en el lugar, el IMSS Bienestar contradijo esa narrativa: los jóvenes llegaron sin signos vitales al Hospital Rubén Leñero. Paramédicos contratados por los organizadores intentaron reanimarlos tras diagnosticar traumatismo craneoencefálico y múltiples fracturas.
Por su parte, el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales solicitó revisar los permisos de seguridad otorgados para el evento. De no cumplirse con lo requerido, podrían revocar la concesión del inmueble.