Lo que debía ser una celebración de velocidad y pasión por las motocicletas, terminó en tragedia. El llamado “Acamoto 2025”, celebrado este fin de semana en Acapulco, dejó un saldo fatal de al menos siete personas muertas, entre ellas cinco motociclistas y dos mujeres que fueron víctimas colaterales del caos.
Desde el viernes 16 y hasta el domingo 18 de mayo, la avenida Costera Miguel Alemán se convirtió en pista, escenario y cementerio para cientos de motociclistas que acudieron sin regulación ni vigilancia efectiva. Aunque el evento no es oficial, cada año congrega a miles de personas, muchas de ellas sin las mínimas condiciones de seguridad.
La violencia vial inició incluso antes del arranque. El jueves, dos motociclistas perdieron la vida en la autopista del Sol mientras se dirigían al puerto. Ya con el evento en marcha, el viernes se reportaron otras tres muertes, una de ellas una joven que fue impactada cuando un acróbata perdió el control de su motocicleta.
Durante el fin de semana, un nuevo incidente terminó con la vida de otra mujer y un hombre en un confuso episodio marcado por desesperación y desorden. En redes sociales, los videos de maniobras temerarias y descontrol se mezclan con mensajes de luto e indignación.
A todo esto se suma la huella que dejaron los asistentes: montones de basura inundaron la Costera Miguel Alemán cada mañana, como un reflejo del desorden que caracterizó este polémico encuentro.
Mientras los organizadores informales guardan silencio, las autoridades han sido rebasadas. Acamoto 2025 se despide dejando más preguntas que respuestas… y siete familias en duelo.