Una creciente ola de preocupación se ha desatado entre los usuarios del transporte público en la Ciudad de México. Hasta ahora, la Fiscalía capitalina ha recibido 41 reportes de personas que aseguran haber sido pinchadas o atacadas con objetos punzocortantes, principalmente en el Metro, aunque también hay casos en Metrobús, vía pública y el Pumabús.
De los incidentes denunciados, solo 15 mostraron indicios reales de punción, según informó la fiscal Bertha Alcalde Luján en conferencia de prensa. Cuatro de estos arrojaron resultados positivos en pruebas toxicológicas, aunque las sustancias detectadas aún no han sido identificadas. Los otros 11 casos presentan síntomas menores como mareos, insomnio o rasguños.
A pesar del revuelo, las autoridades aclararon que no existe un patrón delictivo claro ni evidencia que vincule estos hechos con redes de secuestro o agresión sexual. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, acompañada del secretario de Seguridad, Pablo Vázquez, confirmó que una sola persona ha sido procesada por robo agravado tras ser detenida con una jeringa. En tanto, dos denuncias fueron descartadas tras revisar las cámaras de videovigilancia.
Como respuesta inmediata, el Gobierno de la CDMX desplegará 5,800 policías en las estaciones del Metro, apoyados por 200 elementos especializados —como los grupos Zorros y Pantera— y personal encubierto dentro de los trenes. Además, se realizarán operativos con empleados del STC Metro disfrazados de pasajeros para detectar comportamientos sospechosos.
La secretaria de Salud, Nadine Gasman, señaló que el riesgo de contagio por VIH u otras enfermedades tras estos pinchazos es muy bajo. Aun así, se ofrece tratamiento profiláctico y atención médica a quienes lo requieran.