En medio de la controversia por el rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió que no se minimice la voz de las madres buscadoras y exigió que se aclaren los hechos. Aunque reiteró su respeto a la Fiscalía General de la República (FGR), encabezada por Alejandro Gertz Manero, subrayó que aún falta información clave sobre lo que realmente ocurrió en ese sitio señalado por colectivos de víctimas.
“El fiscal fue muy claro en sus declaraciones, y nosotros respetamos su labor”, expresó Sheinbaum. Pero al mismo tiempo, dejó claro que las versiones oficiales no pueden ignorar las denuncias de quienes han dedicado años a buscar a sus seres queridos.
La presidenta enfatizó que la FGR es autónoma, pero espera mayor transparencia, sobre todo después de que Gertz Manero negara la existencia de hornos en el rancho, como habían denunciado familiares de personas desaparecidas. Para Sheinbaum, es indispensable “escuchar a las madres” y esclarecer por qué no se investigó antes.
Reconoció el trabajo del colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco y destacó su coordinación con la fiscal especializada Irene Herrerías. Por ello, instruyó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a establecer contacto con Herrerías para atender directamente las preocupaciones planteadas por los colectivos.
Aunque Sheinbaum no recibirá personalmente a las madres, aseguró que su administración mantiene puertas abiertas a través de la Secretaría de Gobernación. “Lo importante es que se sepa toda la verdad. Nada puede quedar en la oscuridad. No se trata de encubrir, sino de esclarecer”, concluyó.
Un llamado a la justicia que pone sobre la mesa un tema pendiente: el reconocimiento real de las víctimas.