La imposición de un arancel del 25% a las exportaciones mexicanas por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, ha generado una reacción inmediata en México. Más allá de un choque diplomático, la medida ha provocado un cierre de filas entre políticos, empresarios y ciudadanos, que han manifestado su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria ha convocado a una concentración masiva el próximo domingo, en la que anunciará la respuesta del país a la medida arancelaria, adelantando que se tomarán “acciones comerciales y estratégicas”. Este acto, además de ser un mensaje de unidad nacional, refleja el legado político de Andrés Manuel López Obrador, quien utilizó la movilización ciudadana como un recurso clave durante su gobierno.
Desde el Congreso, la respuesta ha sido contundente. Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de Diputados, calificó el arancel como un “agravio” y llamó a responder con “unidad y determinación”. Por su parte, el panista Jorge Romero advirtió que México no cederá ante presiones externas: “Somos mucho país”.
El sector empresarial no se ha quedado atrás. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) ha exigido que el Gobierno interponga una controversia comercial bajo el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC). Además, los empresarios han alertado sobre el impacto negativo del gravamen en la estabilidad económica y el tipo de cambio, que podría superar los 22 pesos por dólar.
Mientras tanto, los 32 gobernadores del país han anunciado medidas conjuntas con la iniciativa privada para amortiguar los efectos del arancel en sus estados. La Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) ha subrayado la importancia de mantener a México como un socio confiable en el comercio internacional.
El PAN y Movimiento Ciudadano han propuesto mesas de diálogo con legisladores estadounidenses, convencidos de que el Congreso de EE.UU. puede frenar la medida. “Es ahí donde Trump enfrenta su verdadero contrapeso”, señaló Ricardo Anaya.
A pesar de los recientes esfuerzos del Gobierno mexicano en seguridad—como la extradición de 29 capos a EE.UU. y el decomiso de fentanilo y armas—Trump insiste en que México no está haciendo lo suficiente. Morena ha respondido con firmeza, exigiendo que EE.UU. también asuma su responsabilidad en el tráfico de armas y drogas.
El próximo domingo será clave: Sheinbaum buscará no solo marcar la postura de México ante Trump, sino también mostrar su capacidad de liderazgo en un momento de alta tensión bilateral.