Donald Trump vuelve a tambalear el tablero económico con sus movimientos arancelarios. Tras desatar una tormenta financiera al imponer un gravamen del 25% a las exportaciones mexicanas y canadienses, el presidente de Estados Unidos ahora insinúa un posible ajuste en las tarifas.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, reveló en una entrevista con Fox Business que la Casa Blanca está evaluando modificaciones. «Los mexicanos y los canadienses han estado al teléfono todo el día, tratando de demostrar que pueden hacer más. El presidente es justo y razonable, y está escuchando», afirmó Lutnick, dejando abierta la posibilidad de un acuerdo en los próximos días.
El decreto arancelario, que entró en vigor este martes, ha provocado un remezón en los mercados y una ola de incertidumbre entre inversionistas y empresas. La Bolsa de Nueva York registró caídas significativas, mientras que el dólar se disparó en los mercados emergentes. El sector empresarial, tanto en México como en EE.UU., ha advertido que los costos de producción y consumo podrían elevarse de manera drástica.
Desde México, la respuesta ha sido contundente. La presidenta Claudia Sheinbaum ha convocado a una concentración masiva este domingo para anunciar medidas de respuesta. «Defenderemos la economía nacional y nuestra posición en el comercio internacional», declaró. Empresarios y gobernadores también han cerrado filas, exigiendo que el Gobierno recurra al T-MEC para frenar el golpe económico.
El caos generado por Trump no solo afecta a México y Canadá, sino también a su propia economía. Grandes compañías como Ford, Coca-Cola y BestBuy han advertido sobre el impacto en sus operaciones. Incluso la industria alimentaria ha dado la voz de alarma: frutas y verduras provenientes de México podrían encarecerse en EE.UU., golpeando directamente a los consumidores.