A una semana de haber solicitado su afiliación a Morena, el senador Miguel Ángel Yunes Márquez sigue sin recibir una respuesta formal por parte de la Comisión de Honestidad y Justicia del partido. Mientras tanto, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, dejó clara su postura en contra de su ingreso, pero el legislador insiste en que su apoyo a la bancada oficialista no cambiará, con o sin credencial de militante.
“No tengo ninguna notificación hasta el momento. Me gustaría saber de qué se me acusa para poder responder, pero no ha habido comunicación alguna”, declaró en entrevista desde el Senado.
Sobre el pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien se deslindó del tema, Yunes Márquez consideró que fue la decisión correcta. “Ella tiene responsabilidades mucho más grandes que atender cuestiones internas del partido”, sostuvo.
El senador confirmó que su postura legislativa se mantendrá alineada con Morena, sin importar el desenlace de su solicitud. “Voy a seguir apoyando las reformas que el país necesita y que impulsa la Presidenta Sheinbaum. México requiere un liderazgo fuerte y una transformación que se refleje en las leyes”, aseguró.
Desde la bancada de Morena, algunas voces han cuestionado su integración. La senadora Raquel Bonilla pidió que su adhesión fuera rechazada, argumentando que Yunes Márquez aún tiene una impugnación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación contra su expulsión del PAN, además de que su militancia en Morena no ha sido validada.
El caso no es aislado. También el expriista Alejandro Murat enfrenta resistencia dentro del partido, luego de que el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, junto con otros senadores de Morena y el Partido Verde, exigieron que su ingreso fuera bloqueado.
Para Yunes Márquez, estas diferencias internas son meras disputas políticas. “No veo mucho sentido a esto. Tenemos el derecho de sumarnos a un grupo legislativo y la mayoría de los senadores de Morena están de acuerdo con nuestra presencia. Estamos aquí para aportar”, concluyó.