A pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que los sobrevuelos militares de Estados Unidos no deberían ser motivo de preocupación porque ocurren dentro de su territorio, se confirmó que al menos uno de estos aviones ingresó al espacio aéreo mexicano sin autorización.
De acuerdo con registros de tráfico aéreo y fuentes oficiales, un Boeing P-8A Poseidón de la Fuerza Aérea estadounidense sobrevoló el Golfo de California el 3 de febrero, incursionando en una zona de espacio aéreo controlado por México sin presentar un plan de vuelo, como lo exige la normativa.
El Centro de Control de Mazatlán detectó la aeronave y notificó de inmediato al Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI) sobre su presencia irregular a 83 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas. Según la ley mexicana, este tipo de incursiones requieren autorización previa, algo que no ocurrió en este caso.
El gobierno de Donald Trump, quien actualmente ocupa la presidencia de Estados Unidos, no se ha pronunciado al respecto. Sin embargo, Sheinbaum indicó que solicitará información adicional sobre estos vuelos.
Confusión y contradicciones en la versión oficial
Mientras la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) insistió en que la aeronave volaba sobre aguas internacionales, documentos del Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) señalan que el avión incursionó en una zona controlada por México, lo que contradice la versión oficial.
José Covarrubias, secretario general del Sindicato de Controladores de Tránsito Aéreo (Sinacta), afirmó que la aeronave militar sí entró en espacio aéreo mexicano. “Podemos verlo en las cartas de navegación. Es un área bajo control del gobierno mexicano, razón por la cual Mazatlán lo reportó”, explicó.
¿Qué dice la ley sobre vuelos no autorizados?
La Ley de Protección del Espacio Aéreo establece que cualquier aeronave que ingrese al espacio aéreo mexicano sin autorización se considera un vuelo clandestino o no autorizado, lo que puede derivar en la activación de procedimientos de interceptación aérea.
Según esta normativa, cuando se detecta una incursión no autorizada, se deben tomar medidas para garantizar la seguridad del espacio aéreo nacional y la aviación civil. Sin embargo, hasta el momento, no se ha informado sobre acciones tomadas en respuesta a este incidente.
El sobrevuelo del P-8A Poseidón, una aeronave con capacidades de intervención de comunicaciones, genera dudas sobre el alcance y objetivo de estas operaciones militares en la región.