El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal de los aranceles del 25% a México y Canadá en el marco del T-MEC, aunque dejó claro que esta decisión solo representa un respiro momentáneo para la industria automotriz.
Durante una entrevista en Sunday Morning Futures de Fox News, el mandatario explicó que la medida busca beneficiar a los fabricantes estadounidenses, pero advirtió que la política comercial podría endurecerse en los próximos meses. “Esto es solo a corto plazo”, afirmó. “Lo hice por nuestros fabricantes de autos, pensé que sería justo darles un poco de margen durante este periodo”.
No obstante, dejó en claro que el 2 de abril entrarán en vigor aranceles recíprocos para los países que impongan gravámenes a los productos estadounidenses. “Lo que nos cobren, nosotros se los cobraremos”, enfatizó.
El impacto de la incertidumbre comercial no tardó en reflejarse en los mercados financieros. La Bolsa de Valores de Nueva York cerró su peor semana en seis meses, con el S&P 500 cayendo un 3.1% y el Nasdaq perdiendo un 3.45%. Ante las preocupaciones sobre la volatilidad, Trump aseguró que el panorama arancelario podría volverse más claro, pero también insinuó posibles incrementos futuros.
Consultado sobre las previsiones económicas que sugieren una contracción en el primer trimestre, el presidente evitó confirmar si prevé una recesión en 2025. “Es un periodo de transición porque lo que estamos haciendo es muy grande”, argumentó, insistiendo en que su estrategia busca devolver riqueza a Estados Unidos.
Mientras tanto, la administración mantiene su postura proteccionista. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, anunció en Meet the Press de NBC que los aranceles del 25% sobre el acero y aluminio entrarán en vigor el miércoles, mientras que las tarifas sobre productos lácteos y madera canadiense podrían aplicarse en abril.
“Sí, habrá distorsiones”, admitió Lutnick. “Los productos extranjeros serán más caros, pero los estadounidenses serán más accesibles. Comprar productos nacionales es apoyar a nuestro país”.
A pesar de la tregua con México y Canadá, las tensiones comerciales con China persisten, ya que Trump ha decidido mantener los aranceles sobre los productos chinos. Con esta estrategia, el presidente reafirma su postura de protección económica, aunque el impacto en la estabilidad del mercado sigue siendo incierto.