El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que los aranceles a las importaciones de México y Canadá entrarán en vigor el 4 de marzo, como estaba previsto. Sin embargo, en una publicación posterior en Truth Social, ajustó la fecha de los llamados “aranceles recíprocos” al 2 de abril.
Trump justificó la medida asegurando que el tráfico de drogas sigue siendo una crisis para su país. “Las drogas siguen entrando en niveles inaceptables”, señaló, atribuyendo la mayoría del problema al fentanilo de origen chino que, según él, llega a EE.UU. a través de México. El mandatario recordó que más de 100 mil personas murieron el año pasado por el consumo de estas sustancias y reiteró su postura de endurecer las restricciones comerciales hasta que el flujo de drogas se detenga o se reduzca significativamente.
El anuncio del republicano generó confusión luego de que, en una conferencia de prensa, afirmara que los aranceles del 25% iniciarían el 2 de abril, una fecha que, dijo, modificó por razones supersticiosas. “Lo iba a hacer el 1 de abril, pero soy supersticioso”, mencionó.
Tras estas declaraciones, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, aclaró que la suspensión de los aranceles vinculados al fentanilo vence en marzo, lo que abre una ventana para que México y Canadá presenten avances en seguridad antes de que las tarifas entren en vigor. “Tienen que demostrar al presidente que han hecho lo necesario. Si lo logran, podrían obtener una pausa”, explicó Lutnick.
Mientras tanto, altos funcionarios mexicanos, incluidos el secretario de Seguridad y el secretario de Economía, viajaron a Washington para discutir la crisis del fentanilo y las políticas migratorias con sus contrapartes estadounidenses. Estas negociaciones serán clave para determinar si Trump sigue adelante con las tarifas o si habrá margen de maniobra para evitar una guerra comercial.