El expresidente Donald Trump ha proclamado oficialmente el 9 de febrero como el «Día del Golfo de América», reforzando su decisión de rebautizar la zona marítima que colinda con varios estados del sur de Estados Unidos. Con esta medida, la administración Trump busca reafirmar su visión nacionalista sobre los recursos naturales del país.
Un cambio de nombre que solo aplica en EE.UU.
El pasado 20 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva para renombrar como «Golfo de América» la porción de la Plataforma Continental de Estados Unidos que limita con Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida, extendiéndose hasta el límite marítimo con México y Cuba. Sin embargo, el cambio solo es válido dentro de territorio estadounidense; en México y el resto del mundo, la zona sigue siendo reconocida como el Golfo de México.
Justificación de Trump
En su proclamación, el exmandatario argumentó que la región «ha sido durante mucho tiempo un activo integral de nuestra nación» y que la nueva designación responde a la intención de su administración de «restaurar el orgullo americano en la historia de la grandeza americana».
Para conmemorar el nuevo nombre, Trump estableció el 9 de febrero como fecha oficial para celebrar el «Día del Golfo de América», instando a ciudadanos y funcionarios a organizar eventos y ceremonias alusivas.
Una visita simbólica al «nuevo» Golfo
Coincidiendo con el Super Bowl, el expresidente anunció su primera visita a la zona marítima desde su renombramiento. «Hoy realizo mi primera visita al Golfo de América desde que fue rebautizado», declaró, enfatizando que esta decisión representa un paso más en su política de recuperación del «orgullo nacional».
Aunque el cambio de nombre no tiene implicaciones legales a nivel internacional, la proclamación ha generado reacciones en distintos sectores.