En una reunión de gabinete celebrada este 26 de agosto en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que fábricas automotrices de México, Canadá y Europa “están regresando en masa” al país. El encuentro, realizado días antes del Día del Trabajo, giró en torno a temas económicos, empleo y fortalecimiento de la industria nacional.
“Estamos viendo algo realmente increíble. Las plantas están en plena construcción y cuando abran, lo notarán. Están volviendo desde lugares donde antes se fueron: México, Canadá, Europa…”, afirmó Trump frente a su equipo de gobierno.
El mandatario destacó particularmente el caso de General Motors, que —según dijo— ha iniciado el traslado de la producción del Chevy Blazer Equinox de México a Estados Unidos, en línea con su promesa de reindustrializar el país. “Esto es donde pertenece esa producción”, declaró.
Trump también lamentó la pérdida histórica de manufactura automotriz, asegurando que Estados Unidos ha visto una disminución del 55% en su producción de autos durante los últimos 35 años, una situación que atribuyó principalmente a la deslocalización hacia México, Canadá, China y otros países. “Éramos la capital mundial del automóvil… pero todo eso está regresando”, agregó.
Desde su retorno a la presidencia, Trump ha mantenido una postura firme respecto al comercio y la industria, insistiendo en que los automóviles vendidos en territorio estadounidense deben ser fabricados en su totalidad dentro del país.
Con elecciones presidenciales en el horizonte y una economía que busca consolidar su recuperación, Trump refuerza así su narrativa industrial: un regreso al “hecho en Estados Unidos”, con la manufactura como pilar central de su segundo mandato.