El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la reciente extradición de 29 capos mexicanos y aprovechó su discurso ante el Congreso para reforzar su postura de mano dura contra los cárteles del narcotráfico. Según el mandatario, esta acción fue consecuencia directa de la presión económica impuesta a México a través de nuevas políticas arancelarias.
«Hace cinco noches, debido a nuestras políticas de presión, México nos entregó a 29 de los capos más importantes de su país. Nunca había sucedido algo así», declaró Trump ante un Congreso que reaccionó con aplausos.
El mandatario también enfatizó la necesidad de que México y Canadá intensifiquen sus esfuerzos para frenar el flujo de fentanilo y otras drogas que ingresan a Estados Unidos. «Necesitamos que detengan esta amenaza. Es hora de proteger nuestro país y aumentar las deportaciones», advirtió.
Trump reiteró su postura de designar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas y aseguró que esta clasificación allanará el camino para nuevas medidas contra estos grupos. «Hace dos semanas incluimos al Tren de Aragua, a la MS-13 y a los sanguinarios cárteles de México en la lista de organizaciones terroristas internacionales», recordó.
Por otro lado, el presidente anunció que el próximo 7 de abril entrará en vigor un nuevo esquema de aranceles sobre productos agrícolas, con el objetivo de fortalecer a los productores estadounidenses. «Durante años, otros países han usado los aranceles contra nosotros. Ahora es nuestro turno», afirmó con determinación.
La entrega de los 29 narcotraficantes ocurrió el 27 de febrero y fue coordinada por el gobierno mexicano con autoridades estadounidenses. Entre los extraditados destacan Rafael Caro Quintero, histórico líder del Cártel de Guadalajara; Miguel Ángel Treviño Morales y Omar Treviño Morales, presuntos cabecillas de Los Zetas.
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, calificó la operación como un hecho sin precedentes y aseguró que se realizó con estricto respeto a la soberanía de ambos países. «Esta acción demuestra la eficacia de la cooperación entre México y Estados Unidos», señaló el funcionario.