El arranque del ciclo escolar 2025-2026 trajo consigo la confirmación de los días de descanso, vacaciones y fines de semana largos que disfrutarán los estudiantes de educación básica en México. Este periodo académico, que comenzó el 1 de septiembre, tendrá una duración de 185 días efectivos de clases, cinco menos que en ciclos anteriores, y contempla 12 fines de semana largos o “puentes”.
De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), el calendario incluye nueve días de suspensión oficial de labores, 20 días de vacaciones y ocho sesiones de Consejo Técnico Escolar (CTE), lo que en total representa 35 jornadas sin actividades para los alumnos. Entre los descansos obligatorios aparecen las fechas cívicas más relevantes: el 16 de septiembre, la conmemoración de la Independencia; el 17 de noviembre, traslado del aniversario de la Revolución Mexicana; el 25 de diciembre, Navidad; y el 1 de enero, Año Nuevo.
A estos se suman el 2 de febrero por la Constitución, el 16 de marzo por el natalicio de Benito Juárez, el 1 y 5 de mayo por el Día del Trabajo y la Batalla de Puebla, y finalmente el 15 de mayo en honor a las y los maestros.
Los periodos vacacionales se dividen en dos bloques: del 22 de diciembre al 6 de enero, con actividades para docentes hasta el 9, y del 30 de marzo al 10 de abril, coincidiendo con Semana Santa.
En cuanto a los CTE, se mantienen programados los últimos viernes de mes: septiembre, octubre, noviembre, enero, febrero, marzo, mayo y junio. Estas fechas no solo suspenden clases, también generan la mayoría de los puentes escolares. El más largo será del 30 de enero al 2 de febrero, dando un descanso de cuatro días continuos.
El cierre del ciclo está previsto para el 15 de julio de 2026. Sin embargo, estados como Guanajuato, Nuevo León y Sinaloa terminarán antes, el 8 o 10 de julio, mientras que Querétaro extenderá las clases hasta el 25. Así, aunque el calendario es federal, la diversidad estatal recuerda que la organización escolar no es uniforme. Un reto pendiente será lograr un equilibrio que permita a las familias planear con certeza, sin importar la entidad en la que vivan.