Una sacudida interna remeció a Birmex. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la salida de al menos seis funcionarios, incluido el director general de la paraestatal, tras detectarse irregularidades en la licitación de medicamentos. El motivo: sobreprecios y presunta colusión con farmacéuticas privadas.
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno fue quien primero levantó la voz, al declarar inválido el proceso de compra. La presidenta no dudó en tomar medidas: “Mientras se realiza la investigación, ningún implicado puede seguir en su cargo. No vamos a tolerar arreglos oscuros con empresas”.
De acuerdo con Sheinbaum, los primeros indicios surgieron tras una revisión de la Secretaría de Salud y quejas de algunas farmacéuticas que alertaron sobre asignaciones sospechosas. Fue entonces cuando se confirmó que ciertos contratos se habían otorgado a precios inflados.
El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, coordinó el procedimiento, pero fue Birmex quien ejecutó las adquisiciones. La presidenta explicó que no se trató solo de fallas administrativas, sino de una red de responsabilidades que ahora está bajo el escrutinio de dos investigaciones paralelas: una de carácter técnico y otra que evalúa la responsabilidad de los servidores públicos involucrados.
Entre los destituidos se encuentran la directora administrativa, el director de logística, el de planeación y otros altos cargos. Algunos llevaban años en la institución, incluso antes del actual gobierno.
Raquel Buenrostro, al frente de la Secretaría Anticorrupción, advirtió que la indagatoria no ha concluido: “No habrá impunidad. Si hay delitos, se procederá por la vía administrativa o penal. Vamos por cero tolerancia a la corrupción”.