La relación entre México y Estados Unidos atraviesa un momento clave, y la presidenta Claudia Sheinbaum lo dejó claro al evaluar como “muy positivas” las reuniones que su gabinete de Seguridad y el canciller Juan Ramón de la Fuente sostuvieron con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Durante su conferencia matutina del 28 de febrero en Palacio Nacional, Sheinbaum resaltó la importancia de estos encuentros para fortalecer la cooperación bilateral en materia de seguridad y comercio.
El principal punto de discusión fue la seguridad en la frontera, un tema de alta prioridad para ambos gobiernos. Como parte de la estrategia conjunta, se estableció una mesa de trabajo permanente de alto nivel para coordinar esfuerzos y evitar la imposición de aranceles del 25 % a productos mexicanos, anunciada por el presidente Donald Trump. Dichos aranceles podrían entrar en vigor el próximo martes, por lo que las negociaciones se intensificaron en los últimos días.
Para tratar estos asuntos, la delegación mexicana estuvo encabezada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; el titular de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales; y el fiscal general, Alejandro Gertz Manero. En el ámbito financiero y comercial, el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, dialogó con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, mientras que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo una reunión con su homólogo estadounidense, Howard Lutnick.
Sheinbaum también destacó los avances en la ‘Operación Frontera Norte’, implementada desde el pasado 5 de febrero en coordinación con Estados Unidos. Según datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), hasta la fecha se han detenido 819 personas y asegurado 779 armas de fuego, además de la incautación de más de 91 mil cartuchos y 11 mil kilogramos de diversas drogas. Tijuana, una de las ciudades con mayor actividad fronteriza, será un punto clave en la estrategia de seguridad.
Un tema que sigue sobre la mesa es la posibilidad de un encuentro entre Sheinbaum y Trump. La presidenta no descartó la opción de reunirse con su homólogo estadounidense después del 4 de marzo, fecha límite para la entrada en vigor de los aranceles. Sin embargo, dejó en claro que cualquier reunión deberá darse en el marco de acuerdos bilaterales sólidos y en beneficio de ambas naciones.
Además, Sheinbaum recordó que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para 2026, podría adelantarse tras las órdenes ejecutivas de Trump sobre comercio. Esto implicaría ajustes estratégicos en la relación trilateral, especialmente en el sector manufacturero y agrícola.
Con estos movimientos, México busca fortalecer su posición ante las políticas proteccionistas de Estados Unidos y garantizar la estabilidad económica en medio de una coyuntura internacional incierta.