Martes 17 de junio, Palacio Nacional. Sin la presidenta Claudia Sheinbaum —en Toronto para la Cumbre del G7— la “mañanera” quedó en manos de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Frente a las cámaras, la funcionaria aprovechó para fijar postura sobre un tema que agitó las redes: la recién publicada Ley de Ciberseguridad de Puebla, bautizada por activistas como “Ley de Censura”.
“El pueblo de México respalda las libertades, no la mordaza”, sentenció Rodríguez. Recalcó que cualquier norma que amenace la libre expresión, la manifestación o el tránsito contraviene las garantías constitucionales y debe revisarse.
La norma poblana, impulsada por legisladores de Morena, contempla penas de hasta tres años de cárcel y multas elevadas por “insultos” en plataformas digitales. Para organizaciones civiles y periodistas representa un retroceso, mientras que sus promotores alegan combatir la violencia en línea.
Mientras tanto, Sheinbaum despliega diplomacia en el G7. Su agenda en Canadá apunta a seguridad, cambio climático y desarrollo económico, con la mira puesta en afianzar la huella de México en las decisiones globales. La mandataria viajó acompañada de su equipo económico y de relaciones exteriores, buscando atraerse inversión y alianzas estratégicas.
En su ausencia, Rosa Icela resumió los asuntos prioritarios: avances en seguridad nacional, programas sociales y la defensa de los derechos ciudadanos. Respondió preguntas sobre migración, inflación y las próximas visitas de funcionarios estadounidenses para pactar cooperación en materia de crimen organizado.