A pesar de las normativas claras y las sanciones impuestas, la invasión de los vagones exclusivos para mujeres y niños sigue siendo una práctica recurrente dentro del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro. En los últimos siete años, más de 18 mil hombres fueron multados por no respetar estas áreas reservadas, generando preocupación sobre el cumplimiento de las medidas.
De acuerdo con datos obtenidos por EL UNIVERSAL a través de una solicitud de transparencia, el artículo 29 de la Ley de Cultura Cívica es claro: ingresar a zonas restringidas como estos vagones tiene consecuencias. Las sanciones van desde el trabajo comunitario hasta multas que oscilan entre 2 mil 376 y 3 mil 395 pesos, dependiendo de la infracción.
El año pasado, casi 2 mil personas fueron penalizadas, y 2020 fue el año con más infracciones, con más de 4 mil casos reportados. Desde su implementación en el año 2000, el Metro ha ido adaptando su normativa, creando espacios exclusivos para mujeres y menores de 12 años en diversas líneas. Sin embargo, no todos los usuarios respetan estas áreas.
El programa Acoso Cero, lanzado en 2007 bajo la administración de Marcelo Ebrard, amplió la medida, asignando un tercer vagón para mujeres, niños y personas con discapacidad. Desde entonces, el personal de policía asignado a las estaciones y los vagones ha sido clave para hacer cumplir la regla, utilizando letreros y avisos para delimitar las áreas exclusivas.
A pesar de las medidas, las infracciones persisten. Como explica María, una pasajera frecuente, algunos hombres simplemente se suben sin importarles el área reservada, aunque los policías se encargan de advertirles. Tania, otra usuaria, resalta la importancia de estos vagones exclusivos, asegurando que le brindan mayor seguridad y comodidad durante su trayecto. Sin embargo, sigue siendo un reto garantizar el respeto total de estas áreas.