El Senado de la República aprobó la reforma constitucional que prohíbe la reelección consecutiva y el nepotismo electoral, aunque con un giro inesperado: su aplicación se postergará hasta el año 2030. La medida fue respaldada por 97 senadores de Morena y sus aliados, mientras que la oposición la rechazó con 26 votos en contra.
El coordinador de Morena en la Cámara Alta, Adán Augusto López, propuso un artículo transitorio que retrasa la entrada en vigor de la prohibición, lo que generó un acalorado debate en el pleno. La intención inicial de la presidenta Claudia Sheinbaum era que la restricción se aplicara a partir de 2027, pero la bancada oficialista optó por extender el plazo, permitiendo que, hasta esa fecha, familiares de gobernantes puedan competir por los mismos cargos.
La sesión estuvo marcada por duros intercambios entre legisladores. La senadora panista Gina Campuzano acusó a Morena de proteger a figuras cercanas a la 4T, mencionando casos como Félix Salgado Macedonio en Guerrero, Ricardo Gallardo en San Luis Potosí y la familia Monreal en Zacatecas. «Esto es una simulación», sentenció, señalando que Morena mantiene la puerta abierta para que los actuales gobernantes sigan heredando el poder dentro de sus familias.
En respuesta, Saúl Monreal Ávila defendió su trayectoria política y desestimó las críticas, asegurando que su respaldo proviene del pueblo y no de su apellido. “Soy el senador más votado en la historia de Zacatecas”, enfatizó, mientras Campuzano lo interrumpía desde su escaño, lo que llevó al presidente de la Mesa Directiva, Gerardo Fernández Noroña, a intervenir para restablecer el orden.
El PAN también cuestionó la reserva de Adán Augusto López. Su coordinador, Marko Cortés, acusó a Morena de «patear el bote» y dilatar la aplicación de la reforma para evitar conflictos internos en su coalición. “Si el nepotismo es malo, debe eliminarse de inmediato, no en siete años”, argumentó. López reviró con ironía, sugiriendo que la oposición «busque vergüenza en la tiendita de la esquina».