Ante la imposición de aranceles al acero y aluminio mexicano por parte del gobierno de Donald Trump, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que la administración de Claudia Sheinbaum actuará con “sangre fría y firmeza”, evitando reacciones precipitadas.
Desde Palacio Nacional, durante la conferencia matutina de este jueves 13 de marzo, Ebrard calificó la medida como una “mala idea”, argumentando que México y Estados Unidos mantienen una relación comercial altamente integrada. “Nuestro país está en mejor posición que otros, y el objetivo es consolidar esa ventaja para el 2 de abril”, afirmó.
Para enfrentar esta situación, el gobierno mexicano iniciará consultas con la industria a partir del 14 de marzo. El propósito es evaluar el impacto de los aranceles y definir estrategias para defender a las empresas nacionales. “Hay muchas opciones sobre la mesa, pero no actuaremos precipitadamente. Analizaremos todas las medidas que beneficien a México”, enfatizó Ebrard.
El funcionario también destacó la intervención de la presidenta Sheinbaum en las negociaciones con Trump, asegurando que sin su gestión, todas las exportaciones mexicanas estarían sujetas al 25% de tarifas. Sin embargo, advirtió que estas medidas afectarán a diversas industrias, por lo que el gobierno mantendrá un diálogo intenso con las autoridades estadounidenses.
Ebrard subrayó que, tras su reciente viaje a Washington, aún no puede revelar detalles de las negociaciones en curso, pero insistió en que el enfoque de México será estratégico. “No tomaremos decisiones apresuradas. Nos mantendremos firmes y buscaremos la mejor posición posible para nuestro país”, concluyó.