La presión comercial que impone Washington podría estar modificando el mapa industrial de Honda en América del Norte. Según el medio japonés Nikkei, la automotriz estaría preparando una reestructuración que implicaría mover parte de su producción desde México y Canadá hacia Estados Unidos, como respuesta directa al arancel del 25% que el presidente Donald Trump ha ordenado aplicar a los vehículos importados.
Aunque todavía no hay confirmación oficial, el reporte apunta a que Honda planea incrementar su producción en suelo estadounidense hasta en un 30% durante los próximos dos o tres años. Esto permitiría que el 90% de los vehículos que vende en el país provengan de fábricas locales, evitando así los nuevos impuestos fronterizos.
El impacto de esta estrategia no ha pasado desapercibido en Canadá. El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, tiene previsto reunirse este martes con ejecutivos de Honda en Japón para obtener respuestas claras. Mientras tanto, el ministro de Comercio Internacional, Dominic LeBlanc, ya conversó con el gobernador de Ontario —donde se ubica la planta de Alliston— para evaluar posibles escenarios.
La planta canadiense de Honda, ubicada en Alliston, produce actualmente los modelos Civic y CR-V, emplea a más de 4,200 trabajadores y tiene una capacidad anual de 390,000 vehículos. Apenas el año pasado, Honda anunció una ambiciosa inversión de 15 mil millones de dólares canadienses para fortalecer su infraestructura de producción de autos eléctricos en Ontario.
Aunque los gobiernos de México y Canadá aún no se han pronunciado oficialmente sobre el tema, lo cierto es que la política arancelaria de Trump ya comienza a mover las piezas del tablero automotriz en la región.