El hallazgo de un crematorio clandestino en Teuchitlán, Jalisco, ha generado una ola de indignación en el Senado de la República, donde legisladores de oposición han comparado el caso con los horrores del nazismo y han señalado tanto a Morena como a Movimiento Ciudadano por la crisis de violencia en el país.
Alejandro ‘Alito’ Moreno, líder del PRI, arremetió contra el gobierno federal y acusó a Morena de ser insensible ante la situación. Criticó que, mientras se revelaban detalles del crematorio clandestino, los morenistas participaban en un mitin en el Zócalo convocado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
«Es aberrante. Hablamos de fosas clandestinas, montañas de zapatos, restos humanos… Es un acto criminal, como lo que hacían los nazis», expresó en conferencia de prensa. Además, responsabilizó al exgobernador Enrique Alfaro y al actual mandatario de Jalisco, Pablo Lemus, por permitir que estas prácticas ocurrieran «bajo sus narices».
Moreno también anunció que presentará denuncias tanto en México como en instancias internacionales contra lo que calificó como «narcopolíticos de Morena», incluyendo a los gobernadores de Sinaloa y Tamaulipas, Rubén Rocha y Américo Villarreal.
Por su parte, el panista Ricardo Anaya coincidió en que el hallazgo en Teuchitlán recuerda a un «campo de concentración». Según el senador, el lugar servía para reclutar forzadamente a personas, desmembrar cuerpos y doblegar psicológicamente a las víctimas para convertirlas en parte del crimen organizado.
Anaya enfatizó que la responsabilidad recae en el gobierno federal, pues el crimen organizado es un asunto de competencia nacional. Además, criticó que nuevamente fueran los colectivos de búsqueda y no las autoridades quienes descubrieran el crematorio, haciendo referencia a la labor del grupo Guerreros Buscadores de Jalisco.