El margen de maniobra se le reduce cada vez más a Ricardo Salinas Pliego. La Suprema Corte de Justicia de la Nación dio un nuevo paso en su contra al rechazar, por unanimidad, los recursos con los que el empresario buscaba frenar el pago de una deuda fiscal que asciende a más de 33 mil millones de pesos. La decisión representa un revés importante para el dueño de Grupo Elektra, quien ha intentado, sin éxito, evadir el pago de sus obligaciones fiscales ante Hacienda.
Aunque la ejecución del fallo podría demorar, el golpe legal ya está dado: Salinas Pliego no podrá seguir impugnando la participación de los ministros Yasmín Esquivel, Lenia Batres y Alberto Pérez Dayán en los procesos de amparo. El argumento del empresario —que los acusó de simpatizar con el gobierno federal— fue desechado por la Primera Sala, que calificó sus múltiples recursos como una estrategia para retrasar el inevitable pago.
En paralelo, la presión se acumula. No solo enfrenta el adeudo por más de 63 mil millones de pesos que arrastra Grupo Elektra, también lidia con la pérdida de gran parte de su fortuna. Según Forbes, en 2024 su patrimonio cayó un 63%, dejándolo con 4.9 mil millones de dólares, lejos de los 13.4 mil millones que tenía al inicio del año.
Y por si fuera poco, la Profeco también le pisa los talones. La dependencia anunció que revisará las prácticas comerciales de Totalplay, luego de múltiples quejas de usuarios por cargos inesperados y problemas con el servicio de internet. La Procuraduría advirtió que ningún proveedor puede modificar unilateralmente los términos de los contratos firmados con los consumidores.