El senador morenista Gerardo Fernández Noroña volvió a generar controversia, esta vez por su manera de viajar. Mientras se dirigía a Francia para participar en una reunión de Parlamentos Europeos, fue captado en un vuelo de Clase Premier, lo que desató críticas por la aparente contradicción con los principios de austeridad promovidos por la 4T.
Una imagen difundida en redes sociales muestra al legislador en una cabina de trabajo propia de los boletos más exclusivos. La fotografía rápidamente se viralizó y avivó el debate sobre la congruencia entre el discurso político y las acciones personales.
La oposición no tardó en reaccionar. Entre los primeros en señalar el hecho estuvo Marko Cortés, líder del PAN, quien cuestionó la falta de coherencia en las declaraciones recientes de Noroña sobre temas nacionales, como el caso de Teuchitlán, en Jalisco. Usuarios en redes también expresaron su indignación, recordando que el senador ha criticado con dureza los privilegios de la clase política.
Según la herramienta de Google Flights, los boletos más baratos para un vuelo de México a París rondan entre 93 mil y 95 mil pesos, considerando únicamente el trayecto de ida. Este dato reavivó la controversia sobre el financiamiento de su viaje y la manera en que los servidores públicos utilizan los recursos.
No es la primera vez que Fernández Noroña es señalado por viajar con lujos. En varias ocasiones ha sido visto en salas VIP de aeropuertos y ha protagonizado discusiones con ciudadanos que lo han confrontado por ello. En septiembre de 2024, incluso fue agredido en la sala American Express de la Terminal 2 del AICM, un episodio que él mismo narró en sus redes sociales, señalando que su atacante era un académico de instituciones privadas.
Además, durante la campaña presidencial de 2024, Latinus reveló que Noroña, quien en ese momento fungía como vocero de Claudia Sheinbaum, viajó en primera clase mientras la entonces candidata presidencial lo hacía en clase turista en un vuelo a Chiapas. En aquel momento, la imagen generó cuestionamientos sobre su supuesto compromiso con la austeridad republicana.
Pese a las críticas, el senador no ha dado una respuesta oficial sobre su reciente viaje. Como en otras ocasiones, sus seguidores han salido en su defensa argumentando que pagar un boleto de primera clase no contradice sus ideales. Sin embargo, sus detractores insisten en que este tipo de acciones afectan la credibilidad del discurso oficialista.