El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se reunió con Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de Diputados, para agilizar la aprobación de dos reformas clave en materia de seguridad e inteligencia. Estas reformas, propuestas por la presidenta Claudia Sheinbaum, buscan fortalecer la lucha contra el crimen organizado a través de nuevos instrumentos tecnológicos y una mayor coordinación interinstitucional.
Monreal, quien ha sido un defensor de las iniciativas, aseguró que las leyes propuestas serán aprobadas sin demora. No obstante, sugirió que García Harfuch comparezca ante los legisladores esta semana para explicar en detalle las implicaciones de las reformas, las cuales incluyen la creación de un Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia en Materia de Seguridad Pública y el fortalecimiento del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
“Estas propuestas son innovadoras y necesarias para enfrentar a la delincuencia organizada, que se vuelve cada vez más sofisticada”, señaló Monreal, quien destacó que la tecnificación y el uso de métodos modernos serán esenciales para mejorar la eficacia de las investigaciones y la persecución de delitos.
El coordinador de los diputados de Morena también recalcó que la falta de coordinación entre las diversas instituciones públicas y privadas ha sido uno de los mayores obstáculos en la lucha contra el crimen. Según él, las nuevas leyes permitirán una mejor coordinación entre las fuerzas de seguridad federales, estatales y municipales, así como entre los sectores público y privado.
García Harfuch mostró su disposición para comparecer ante los legisladores y participar activamente en la discusión de las reformas. El secretario también compartió con Monreal su preocupación por la creciente sofisticación de la delincuencia organizada, destacando la urgencia de contar con un marco legal que facilite el uso de herramientas tecnológicas para combatirla.
El texto de la propuesta, que ya se encuentra en la Cámara de Diputados, establece que México necesita un sistema nacional de investigación e inteligencia para reducir la incidencia de delitos, especialmente los de alto impacto. Este sistema abarcaría varias dependencias y agencias gubernamentales, y estaría centrado en la recopilación y análisis de información clave para desmantelar redes criminales.