Minutos después de que Ismael “El Mayo” Zambada se declarara culpable ante la Corte del Distrito Este en Brooklyn, autoridades estadounidenses ofrecieron una conferencia en la que marcaron un hito: consideran que el Cártel de Sinaloa ha sido “decapitado” tras las condenas de sus dos fundadores principales, Joaquín “El Chapo” Guzmán y ahora Zambada.
El fiscal Joseph Nocella fue directo: “Hoy es un día histórico. Primero cayó El Chapo, ahora El Mayo. Ambos están convictos”. En la audiencia, Zambada confesó haber encabezado la red criminal durante cinco décadas y admitió haber pagado sobornos a funcionarios mexicanos para mantener activa la operación. La DEA, el FBI y fiscales federales coincidieron en que esta declaración es resultado de años de colaboración con autoridades mexicanas.
La fiscal general Pam Bondi descartó que se haya revelado cómo ocurrió la entrega de “El Mayo” —quien afirma haber sido traicionado por un hijo del Chapo—, pero agradeció el papel de México. Además, explicó que no se pidió la pena de muerte debido a acuerdos previos con el gobierno mexicano.
Desde el estrado, los funcionarios subrayaron que este proceso no termina aquí. La meta, dijeron, es desmantelar completamente las organizaciones de narcotráfico. “El Mayo vivía como rey. Hoy morirá en prisión”, concluyó Bondi. En paralelo, se destacó la extradición histórica de más de 50 narcotraficantes desde México a EU, mientras persisten las acciones legales contra otros líderes.