En un movimiento inusual, el Senado de la República ha asumido la responsabilidad de realizar el proceso de insaculación para las candidaturas inscritas al Comité de Evaluación del Poder Judicial, luego de que dicho órgano se negara a reanudar el procedimiento de selección previamente ordenado por el Tribunal Electoral.
La decisión, impulsada por la magistrada presidenta Mónica Soto y aprobada en sesión privada por unanimidad de los magistrados Felipe de la Mata y Felipe Fuentes, establece que la Mesa Directiva del Senado debe implementar las medidas necesarias para llevar a cabo el sorteo público de los aspirantes, un mecanismo que sustituirá el proceso de evaluación de idoneidad habitual.
¿Qué implica la insaculación?
El procedimiento consiste en un sorteo continuo, público y transparente que determinará las duplas y ternas que serán sometidas a consideración del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En los casos donde solo haya una candidatura inscrita, esta será incluida directamente en las boletas para el cargo correspondiente.
El Tribunal Electoral también estableció que los listados resultantes deben respetar la paridad de género y considerar la especialidad por materia de los postulantes. Dichos listados deberán ser remitidos a la SCJN antes del 4 de febrero para su aprobación, con un plazo máximo hasta el 6 de febrero.
¿Qué pasa si la SCJN no aprueba los listados?
En caso de que la Suprema Corte no dé su visto bueno, se aplicará la figura de la afirmativa ficta, lo que permitirá al Senado enviar directamente las candidaturas insaculadas al Instituto Nacional Electoral (INE) para que continúe el proceso electivo sin más dilaciones.
Medidas cautelares y tensiones legales
El proyecto también destaca que la SCJN otorgó medidas cautelares a los integrantes del Comité Evaluador para protegerlos de posibles sanciones derivadas de su incumplimiento. Según el Tribunal, estas medidas no pretendían suspender el proceso electoral, sino evitar represalias personales contra los miembros del Comité.
Sin embargo, la falta de consenso entre las instituciones ha generado cuestionamientos sobre la autonomía del proceso y la ausencia de una evaluación formal de los candidatos, un aspecto crítico para garantizar la calidad de los perfiles seleccionados.
Un procedimiento bajo la lupa
La determinación del Tribunal Electoral de recurrir a la insaculación, una medida poco convencional, subraya las tensiones entre las diferentes ramas del gobierno. Mientras tanto, el Senado avanza con un cronograma ajustado, con la promesa de mantener la transparencia en este inédito procedimiento.