La Ciudad de México arrancó una cruzada sanitaria a nivel barrial. Bajo la estrategia Ciudad que Late y Produce Salud, la jefa de Gobierno Clara Brugada dio luz verde al despliegue de mil brigadistas que recorrerán las calles, tocando puerta por puerta, con una misión clara: detectar y prevenir tres males que arrasan con la salud de los capitalinos: diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares.
El objetivo para este año es ambicioso: visitar 270 mil hogares. Y al término del sexenio, alcanzar un millón y medio de casas, lo que permitiría dar seguimiento a la salud de seis millones de personas en la capital.
Desde el jardín botánico de Chapultepec, en el marco del Día Internacional de la Salud, Brugada advirtió que la situación es crítica. Siete de cada diez adultos en la ciudad viven con sobrepeso u obesidad, y casi uno de cada cinco tiene diabetes. Las enfermedades del corazón y la diabetes mellitus encabezan la lista de causas de muerte en la metrópoli.
Pero los menores también están en la mira: el 37% de los escolares y el 40% de los adolescentes presentan sobrepeso u obesidad. “Esto no es una cifra, es una alerta”, expresó la mandataria.
Cada brigada contará con personal de salud capacitado que aplicará estudios médicos básicos a todos los integrantes del hogar. Se tomarán muestras de glucosa, presión arterial, peso y talla, además de evaluar hábitos alimenticios y actividad física. Todo, sin costo.
Quienes no cuenten con seguridad social recibirán apoyo del gobierno local para acceder a tratamientos y medicamentos gratuitos a través de instituciones como IMSS-Bienestar o centros de salud.
Además, cada familia tendrá una cartilla de salud y un calendario de seguimiento. Y aquellos que así lo decidan podrán convertirse en enlaces comunitarios de salud, con capacitación en primeros auxilios y cuidados preventivos.
Las primeras visitas comenzaron en San Andrés Mixquic, en Tláhuac, y seguirán en Topilejo, Tlalpan, y Tepito, en Cuauhtémoc.