Estados Unidos ha subido la apuesta en su lucha contra el narcotráfico: el Departamento de Justicia anunció una recompensa total de 8 millones de dólares por los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, cabecillas del cártel La Nueva Familia Michoacana (LNFM). Esta organización, con presencia en el Estado de México, Michoacán y Guerrero, ha sido oficialmente clasificada como grupo terrorista internacional.
El comunicado, difundido este martes, revela que el programa de Recompensas contra Narcóticos (NRP) ofrece hasta 5 millones por información que lleve a la captura o condena de Johnny, alias El Pez, y 3 millones por su hermano José Alfredo, conocido como La Fresa. Ambos enfrentan acusaciones por el tráfico masivo de drogas hacia suelo estadounidense.
Según la DEA, la LNFM mueve cifras escalofriantes: más de 36 toneladas de metanfetamina, 12 de heroína y otras 12 de cocaína cada año cruzan la frontera. Estas operaciones, aseguran, han sido clave en la crisis de opioides que azota a comunidades de todo el país.
Michael Herskowitz, fiscal en Atlanta, explicó que un gran jurado federal ya los ha acusado formalmente por tráfico e importación de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina. Mientras tanto, Jae Chong, agente especial interino de la DEA, destacó que la designación de estos cárteles como organizaciones terroristas les ha permitido ampliar el margen legal para combatirlos.
Tan solo en un día, aseguró Chong, se logró incautar más de 100 libras de fentanilo, 320 mil dólares en efectivo, armas y realizar 22 detenciones, 11 de ellas a criminales en situación migratoria irregular.
La cacería está en marcha, y los hermanos Hurtado están en la mira del gobierno estadounidense como un objetivo prioritario.