La calma se rompió en el entorno de Alejandro Sanz cuando un video publicado por Ivet Playà, una fan que asegura haber tenido una relación íntima y laboral con el cantante, se volvió viral. En él, la joven relata que conoció al artista siendo menor de edad y que, al cumplir los 18 años, dejó su ciudad para seguirlo. Más tarde, trabajó con él, pero terminó sintiéndose usada, manipulada y emocionalmente dañada.
Las declaraciones causaron revuelo en redes sociales y dividieron opiniones. Mientras algunos pedían explicaciones, otros defendían al intérprete de Corazón Partío. La respuesta de Sanz no tardó: utilizó sus historias de Instagram para emitir un mensaje dirigido directamente a Ivet.
“Yo tenía un recuerdo muy bonito de nosotros dos, personas adultas compartiendo su cariño, siendo libres”, escribió. El cantante lamentó que ese vínculo se distorsionara y aprovechó para revelar que, hace apenas unas semanas, Playà le propuso invertir en un negocio familiar. “Tras revisarlo con mis asesores te dije que no”, añadió.
Sanz negó rotundamente haber incurrido en las conductas que Ivet describe y expresó su rechazo a ese tipo de comportamientos: “Nunca he sido partícipe de esas prácticas y así seguiré toda mi vida”. Además, le deseó que encuentre “su camino y felicidad”.
Hasta ahora, Ivet no ha respondido a estas declaraciones. Sin embargo, en sus últimos mensajes aclaró que no tiene intención de emprender acciones legales, aunque sus palabras han encendido la polémica: “Me siento utilizada. Me siento humillada. Incluso, sucia”, dijo al referirse al contenido íntimo que asegura haber compartido con el artista.