Este lunes 17 de febrero, la música popular mexicana pierde a una de sus voces más icónicas. Francisca Viveros Barradas, mejor conocida como Paquita la del Barrio, ha fallecido a los 77 años en su hogar en Xalapa, Veracruz. La noticia fue confirmada a través de un comunicado en sus redes sociales, donde se resaltó su legado y el impacto de su obra en la cultura musical del país.
«Una artista única e irrepetible, que nos dejará una huella imborrable en el corazón de todos los que la conocimos y disfrutamos de su música», se lee en el mensaje difundido en su perfil oficial de Instagram. La familia pidió respeto y comprensión ante el momento difícil, sin ofrecer detalles sobre la causa de su fallecimiento. Sin embargo, en los últimos meses, la cantante había enfrentado problemas de salud que la mantuvieron alejada de los escenarios.
Nacida el 2 de abril de 1947 en Alto Lucero, Veracruz, Paquita descubrió su pasión por la música desde joven. Su vida personal también marcó su arte: un matrimonio a temprana edad con un hombre 18 años mayor que ella, quien ya tenía otra familia, le inspiró a componer letras llenas de empoderamiento y crítica hacia la figura masculina. Su estilo franco y directo pronto conquistó al público mexicano y latinoamericano.
Su primer álbum, «Desquítate Conmigo», lanzado en 1992, la colocó en la escena musical, pero fue en el año 2000 cuando alcanzó la fama absoluta con «Rata de dos patas», incluida en el disco «Taco Placero». La canción, interpretada como un himno de desamor y rebeldía, se convirtió en su sello distintivo y sigue siendo referencia obligada dentro de la música ranchera.
Más allá de la música, Paquita también participó en cine y televisión. Su carisma y personalidad única la llevaron a aparecer en telenovelas como «María Mercedes» y «Velo de Novia», además de series cómicas como «La Familia P. Luche». En la pantalla grande, se interpretó a sí misma en filmes como «Modelo Antiguo» y «Cansada de Besar Sapos».
El legado de Paquita la del Barrio trasciende generaciones. Su música continúa siendo un estandarte de fortaleza para muchas mujeres y su inconfundible estilo seguirá resonando en la memoria colectiva. Hoy, México despide a una grande, pero su voz y sus letras permanecerán vivas por siempre.