Cinco años después de que un video revelara la entrega de fajos de efectivo entre David León y Pío López Obrador, hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el Instituto Nacional Electoral dio por concluida la investigación. El Consejo General determinó que no existen pruebas suficientes para acreditar que los recursos se usaron en beneficio de Morena.
El caso estalló en 2020, cuando se difundió el video que mostraba la entrega de dinero. Desde entonces, el INE rastreó sin éxito la ruta financiera de los recursos. Según el dictamen aprobado, no se encontraron registros bancarios, contables ni fiscales que permitieran establecer un vínculo directo entre los hechos registrados y un posible financiamiento ilegal al partido político.
Carla Humphrey, presidenta de la Comisión de Fiscalización, explicó que incluso se realizaron peritajes al material audiovisual y se pidió información a instituciones como la UIF y la CNBV. Sin embargo, la falta de colaboración de algunas autoridades —como el Tribunal Superior de Justicia de la CDMX— limitó el alcance de la investigación.
El consejero Jaime Rivera admitió que hay ocasiones en que “la realidad empírica no coincide con la realidad jurídica”, refiriéndose a la imposibilidad de comprobar la legalidad del dinero a pesar de las imágenes difundidas. Por su parte, la Fiscalía Electoral ya había cerrado el caso en 2022 al considerar que los videos estaban alterados.