El gobierno capitalino dio un paso decisivo para ordenar la polémica figura de los “viene‑viene”. En conferencia de prensa, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció una reforma a la Ley de Cultura Cívica que fija hasta 36 horas de arresto para quien exija, coaccione o intimide a conductores a cambio de “cuidar” su auto. Si hay amenazas o violencia, la detención podrá ampliarse y el caso pasará a la Fiscalía.
Pero el plan no es solo punitivo. Brugada enfatizó que muchos franeleros “enfrentan exclusión laboral y pobreza” y prometió alternativas reales: la Secretaría del Trabajo de la CDMX ofertará vacantes formales y programas de autoempleo a quienes hoy operan en las calles.
“La idea es equilibrar: más sanciones, sí, pero también puertas abiertas para no recaer en la informalidad”, subrayó la mandataria.
¿Cuánto gana un franelero?
Un reportaje de 2016 estimó que en zonas de alta afluencia un franelero podía obtener 24 000 a 30 000 pesos mensuales, ingresos comparables al salario de profesionistas con posgrado y completamente libres de impuestos. Ese atractivo económico, dicen las autoridades, ha disparado la presencia de “cuidacoches” en colonias con problemas de estacionamiento.
Qué cambia ahora
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Arresto inmediato hasta por 36 h si se cobra con intimidación.
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Aviso a la Fiscalía cuando exista violencia o extorsión.
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Bolsa de trabajo y talleres productivos para reinsertar a los franeleros en la economía formal.
El nuevo esquema aún debe ser votado por el Congreso local, pero ya genera debate: vecinos celebran la medida como un freno a la extorsión cotidiana, mientras organizaciones de la economía informal exigen que la reconversión laboral se concrete y no sea “solo discurso”.
Para Brugada, la meta es clara: “Ni extorsión ni abandono. Queremos calles seguras y oportunidades dignas para todos”.