Mientras millones de mexicanos enfrentan apretones económicos, en el Senado se autorizan viajes internacionales con viáticos de clase ejecutiva. Durante el primer trimestre del año, se desembolsaron más de 1.3 millones de pesos para que 27 senadores y dos funcionarias recorrieran el mundo en nombre de “compromisos institucionales”.
Uno de los viajes más comentados fue el del presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, quien asistió a la Conferencia Europea de Presidentes de Parlamento en Estrasburgo, Francia. Aunque el boleto costó 102 mil pesos, él cubrió 66 mil 206 para viajar en clase business, y dejó al Senado la factura final en 91 mil 388 pesos. También recibió 2 mil 250 euros en viáticos y usó tren de primera clase desde París.
Pero el gasto más elevado lo generó el senador Alejandro Murat, quien recorrió Estados Unidos, Suiza, Francia y Bélgica. El boleto internacional tuvo un costo de 113 mil 677 pesos. A esto se sumaron viáticos por más de 116 mil pesos. Además, lo acompañó una asesora del Senado, cuyo viaje sumó otros 104 mil 711 pesos. En total, su travesía implicó 335 mil 178 pesos al erario.
Otros casos incluyen la senadora Lorenia Valles, quien acudió a un congreso minero en Canadá con un costo de 82 mil 502 pesos, y Sandra Simey Olvera, quien asistió a un foro migrante en Estados Unidos, representando un gasto de 76 mil 923 pesos.
Aunque los informes están respaldados por facturas y justificados como actos oficiales, lo cierto es que los lujos, las clases preferenciales y los viáticos generosos contrastan con la realidad económica del país. Así se mueve el poder… con pasaporte en mano y a costa del contribuyente.