El Metro de la Ciudad de México inicia una nueva etapa. Adrián Rubalcava fue nombrado como nuevo director del Sistema de Transporte Colectivo, en medio de una crisis de seguridad y tras la renuncia irrevocable de Guillermo Calderón Aguilera.
La decisión fue anunciada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien confirmó que Calderón seguirá como asesor en movilidad para concluir la modernización de la Línea 1, uno de los proyectos prioritarios del actual sexenio.
Rubalcava, abogado con formación en administración pública, no es ajeno a la escena política: fue alcalde de Cuajimalpa y recientemente dio un giro en su carrera al dejar el PRI y acercarse a Morena. Su trayectoria incluye estudios en gobernanza digital y seguridad, así como participación en foros internacionales.
Según Brugada, el perfil de Rubalcava destaca por su capacidad de diálogo y liderazgo. Su encomienda será directa: garantizar un Metro funcional, seguro y transparente en su administración.
El momento no es menor. El STC transporta a más de cinco millones de personas cada día, pero enfrenta serios retos técnicos, financieros y de confianza ciudadana. La reciente ola de incidentes, incluyendo múltiples pinchazos en neumáticos de trenes, encendió las alertas sobre la operación del sistema.
El nombramiento no pasó desapercibido. Dentro del ambiente político, Rubalcava ha generado opiniones divididas por su reciente cambio de filas partidistas. Sin embargo, el reto que enfrenta supera cualquier cálculo electoral: recuperar la confianza en uno de los transportes más emblemáticos —y vulnerables— de la capital.