La Ciudad de México ha puesto en marcha un nuevo sistema de radares móviles con el objetivo de reducir accidentes viales y fomentar el respeto al Reglamento de Tránsito. A diferencia de las fotocívicas, estos dispositivos permiten a los oficiales de tránsito identificar vehículos que excedan los límites de velocidad en tiempo real y aplicar sanciones inmediatas.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), los radares móviles podrán ubicarse en cualquier punto de la ciudad, desde vialidades primarias hasta secundarias y accesos controlados. Estos equipos cuentan con una tecnología que proyecta una imagen a distancia y permite a los agentes visualizar la velocidad de los vehículos a través de una computadora.
Si un conductor es detectado circulando a una velocidad superior a la permitida, los oficiales podrán detenerlo en el momento. En caso de que el vehículo tenga más de tres infracciones pendientes de pago, será remitido a un depósito vehicular conforme al artículo 67 del Reglamento de Tránsito. Sin embargo, si el conductor no cuenta con adeudos, recibirá únicamente un llamado de atención.
Esta nueva estrategia se suma al sistema de fotocívicas, el cual opera con cámaras fijas en distintos puntos de la ciudad y resta puntos a las placas de los vehículos infractores. Estas sanciones tienen un enfoque educativo, ya que pueden implicar cursos en línea o trabajo comunitario en lugar de multas económicas.
Según el Reglamento de Tránsito de la CDMX, los límites de velocidad establecidos son de 80 km/h en accesos controlados, 50 km/h en vías primarias, 40 km/h en vías secundarias y 30 km/h en zonas de tránsito calmado. Las multas por exceder estos límites van desde los mil 131 hasta los dos mil 262 pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Con la implementación de los radares móviles, las autoridades buscan reforzar la seguridad vial y reducir los accidentes relacionados con la velocidad.